La segunda vuelta presidencial en Perú evidenció un notable desapego ciudadano hacia la política, con una tasa de ausentismo del 25.489 % a nivel nacional. En la región Junín, la cifra fue aún mayor, alcanzando el 27.405 %, lo que se traduce en 762,147 electores hábiles que decidieron no acudir a las urnas. Provincias como Satipo y Junín registraron los porcentajes más altos de inasistencia, superando el 33%. Este incremento del ausentismo, que ha aumentado progresivamente desde 2016, es interpretado por analistas como una señal de desencanto y falta de representación de la clase política por parte de la ciudadanía, quienes priorizan otros aspectos de su vida antes que el proceso electoral.