En un nuevo operativo del Plan de Control Migratorio, 80 extranjeros fueron expulsados de Chile. La medida se ejecutó para reforzar la seguridad y el orden público en el país, abordando la situación de personas que se encontraban en situación irregular. El plan busca regularizar los flujos migratorios y asegurar el cumplimiento de las leyes chilenas. La acción forma parte de una estrategia más amplia del gobierno para gestionar la migración de manera ordenada y sostenible, priorizando la soberanía y el bienestar de la ciudadanía chilena. Este operativo se realizó en Santiago y otras regiones.