La danza de nombres en torno a la Jefatura de Gabinete continúa, y la opción de Diego Santilli, actual ministro del Interior, cobra fuerza. Según fuentes libertarias, su llegada significaría un acierto en múltiples frentes: restablecería el diálogo con los gobernadores, neutralizaría los esfuerzos de Mauricio Macri por condicionar el futuro del PRO y le daría al Gobierno un vocero con peso ministerial. A diferencia de Manuel Adorni, quien era visto como un "adorno" controlado por Karina Milei, Santilli es un negociador experimentado, respetado por todos los sectores políticos.