El sábado por la noche, una amenaza de bomba en la Casa Rosada desencadenó un importante operativo de seguridad que se extendió también a la Quinta de Olivos. Ambos edificios fueron rodeados por ambulancias, patrulleros, agentes de Defensa Civil, perros rastreadores y un camión de bomberos, convocados por el Ministerio de Seguridad Nacional como medida preventiva. A pesar de la alerta, el presidente Javier Milei permaneció en la residencia presidencial sin ser evacuado. El protocolo se activó pasadas las 21:30 horas, y aunque el supuesto blanco era la Casa de Gobierno, por seguridad se incluyó la residencia.