Noticias del testamento de Natasha Gelman/I, escribe Adriana Malvido 01.04.2026

El testamento de Natasha Gelman, redactado en agosto de 1993 y con fe notarial de Armando Gálvez Pérez, designó a Robert Littman como albacea de su acervo de arte mexicano, con la condición de conservarlo, no dividirlo, exponerlo en un museo privado de acceso público y permitir su exhibición en el extranjero con consentimiento del INBAL. Cuatro meses después de la muerte de Gelman en 1998, Littman se adjudicó la colección, convirtiéndose en "legítimo propietario" según la escritura 62,738. Esta figura legal ha permitido la venta del acervo a Marcelo Zambrano Alanís y el traslado temporal de 160 obras a la Fundación Santander en Cantabria. El notario Gálvez fue investigado por administración fraudulenta, habiendo dado fe al testamento de Gelman cuando esta presentaba síntomas de enfermedad mental y sin realizar inventario ni avalúo. Littman enfrentó múltiples litigios por la herencia, valuada en 2003 en 400 millones de dólares, por parte de familias y personas que reclamaban derechos sobre ella. Tras desmontar la colección del Museo Muros en 2008, Littman la ocultó y la rentó hasta su venta en 2023. El notario Gálvez fue asesinado en 2013. Los Gelman deseaban que su colección, que incluye al menos 30 obras declaradas Monumento Artístico, permaneciera en México.














