La fiebre del Mundial ha provocado que los noruegos gasten 38.000 millones de coronas con tarjetas de crédito en junio y julio, marcando un nuevo récord. El consumo se ha destinado a equipamiento de aficionados, cerveza, cenas costosas y viajes improvisados. El economista Hallgeir Kvadsheim advierte que quienes no paguen sus facturas antes del vencimiento corren el riesgo de enfrentar intereses de entre el 25 y el 30 por ciento sobre el saldo restante.