En Arequipa, durante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, un agricultor llamado Jackson Segovia acudió a votar al colegio Carlos José Echevarry en el distrito de Tiabaya, acompañado de su toro de pelea de 4 años y 900 kilos, llamado Bandolista Curaleño. Segovia explicó que esta acción buscaba honrar y mantener viva una arraigada tradición de la campiña arequipeña, donde la crianza de toros de lidia es parte de la identidad de muchas familias agricultoras. El toro, preparado para adaptarse a diversos entornos y situaciones como parte de su entrenamiento, despertó la curiosidad de los votantes, muchos de los cuales se acercaron para observarlo y fotografiarlo. Bandolista Curaleño participará en un festival taurino el próximo 14 de junio en Cayma.