En el noroeste de Pakistán, un atentado suicida durante una manifestación frente a una estación de policía en Kabal, en el valle de Swat, cobró la vida de al menos catorce personas. La explosión ocurrió en la entrada de la estación de policía, en el momento en que cientos de manifestantes se encontraban presentes. Según un jefe de policía, al menos nueve civiles y cinco agentes murieron, y decenas de personas resultaron heridas. La autoría del atentado aún no ha sido reivindicada.