Autismo e inclusión: Mediante el baile, Erik lucha por dejar la última fila 02.04.2026

Erik Maisner, un bailarín de 20 años diagnosticado con autismo a los tres años y medio, narra su prolongada lucha contra la exclusión escolar y la falta de inclusión real en México. Desde el kínder, Erik experimentó ser relegado a la última fila, tanto en el salón de clases como en actividades extracurriculares, una exclusión que a menudo se disfrazaba de organización o falta de confianza. A pesar de haber desarrollado un talento excepcional para la danza, incluso imitando coreografías rápidamente, se le solía colocar al final de los ensayos por la percepción de que podía fallar. Sus padres, Penélope Infante y Daniel Maisner, señalan que las instituciones educativas, tanto privadas como públicas, a menudo carecen de la capacidad de adaptación real, a pesar de tener discursos inclusivos. Erik, a través de un canal de YouTube, expresa su orgullo por ser autista, considerándolo una forma distinta de estar en el mundo y no una limitación.















