El balance del fin de semana largo entregado por las autoridades chilenas reveló un despliegue masivo de fiscalizaciones para garantizar la seguridad en las carreteras. En total, se realizaron más de 11 mil controles, que incluyeron la aplicación de aproximadamente tres mil pruebas de alcoholemia y detección de drogas a conductores. Estas acciones permitieron la detención de 28 personas por diversas infracciones, entre ellas conducción en estado de ebriedad y otros delitos asociados a la seguridad vial.