José Luis Ábalos, desde su reclusión en la prisión de Soto del Real, ha expresado su descontento ante lo que percibe como un "doble rasero" por parte de sus antiguos compañeros del PSOE y del Gobierno. Sintiéndose agraviado, critica que mientras su propio caso es juzgado con severidad y se le aplica la "brocha gorda", otros escándalos que involucran a figuras como José Luis Rodríguez Zapatero, el hermano de Pedro Sánchez o las llamadas "cloacas" del partido se abordan con un "trazo fino". Ábalos considera que ha sido víctima de una "indefensión expresa" y de una "investigación prospectiva", sintiéndose utilizado como un "dique de contención" para evitar que la escalada de escándalos afectara más al "sanchismo".