Boca Juniors debutó en la Copa Libertadores con una victoria por 2-1 sobre Universidad Católica en Chile, mostrando una recuperación de su mística copera y un crecimiento futbolístico. El mediocampista Leandro Paredes fue la figura destacada, anotando un gol y liderando el juego del equipo dirigido por Claudio Ubeda. A pesar de un final apretado, Boca demostró solidez y confianza, hilando su décimo partido invicto y su tercera victoria consecutiva, lo que le permite afrontar con optimismo una seguidilla de partidos importantes. La actuación del equipo en San Carlos de Apoquindo, marcada por la inteligencia y personalidad, dejó sensaciones de consolidación.