El Ministerio de Salud y Protección Social adoptó un nuevo modelo de atención en salud para las personas privadas de la libertad bajo custodia del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec). Esta medida actualiza la reglamentación que estaba vigente desde 2015 y busca resolver los problemas históricos que han afectado la atención médica de esta población, como las dificultades para acceder a consultas, tratamientos y servicios especializados.