La masiva afluencia de turistas a la Laguna de Huacachina durante Semana Santa provocó un colapso vehicular y expuso la falta de control y gestión en el acceso a este emblemático destino turístico de la región Ica. Cientos de vehículos y visitantes se vieron afectados por largas filas y retrasos, reavivando las críticas sobre la informalidad en el transporte y el comercio local. La congestión subraya la necesidad urgente de implementar medidas sostenibles para garantizar la seguridad y una experiencia adecuada para los turistas, especialmente en periodos de alta demanda.