Carlos Loret de Mola 27.03.2026

En marzo de 2026, los aliados de la presidenta Sheinbaum, el PT y el Partido Verde, han fortalecido su posición negociadora al darse cuenta de su indispensabilidad para Morena en el Congreso. Anteriormente subestimados, ahora exigen más recursos presupuestarios, posiciones de gobierno y candidaturas, debilitando la capacidad de negociación de Sheinbaum. Esta situación se agudizó tras el fracaso de dos reformas constitucionales impulsadas por la presidenta, donde el PT y el Verde demostraron su poder al votar en contra, perdiendo Sheinbaum dos votaciones importantes en semanas consecutivas. La pérdida de miedo de estos partidos aliados ante Morena marca una derrota significativa para la presidenta, sentando un precedente para futuras negociaciones y el reparto de candidaturas en 2027, e incluso planteando la posibilidad de alianzas alternativas en futuras elecciones.















