La Carretera Central, diseñada hace 93 años para 3 mil vehículos diarios, actualmente soporta más de 8 mil, con camiones que superan las 30 toneladas, convirtiéndola en una de las vías más peligrosas y saturadas de Perú. Walter Solano, presidente de la asociación de transportistas de carga pesada, advirtió que los tramos entre Chosica y Ticlio son los más críticos, con accidentes frecuentes y paralizaciones por nieve o incidentes. Los puentes, construidos para bajo tonelaje, operan al límite. La carretera es vital para el transporte de alimentos, combustibles y minerales, pero registra más de 500 fallecimientos anuales. Se propone ampliar curvas peligrosas urgentemente y, a mediano plazo, construir una Nueva Carretera Central de cuatro carriles ante el colapso de la infraestructura actual.