La semana que terminó dejó al descubierto la profunda fractura entre las dos almas del oficialismo chileno: el Partido Republicano y Chile Vamos (RN y UDI). El detonante fue el diputado republicano Agustín Romero, quien arremetió contra el jefe de bancada de RN, Diego Schalper, por su voto en contra de la acusación constitucional a Nicolás Grau, y luego calificó a la exalcaldesa Evelyn Matthei de “irrelevante”, recordándole su quinto lugar en la elección presidencial. Estas declaraciones provocaron que tanto RN como la UDI emitieran comunicados públicos condenando el “trato hostil” y exigiendo una rectificación, advirtiendo que las relaciones políticas se verían “sensiblemente afectadas”.