La historia de Leticia Leites, una vecina de Santa Fe que adquirió una vivienda prefabricada china de 72 metros cuadrados por unos 50 mil dólares (700 dólares el metro cuadrado), desató un debate en el sector inmobiliario y de la construcción. La propiedad llegó desarmada y fue montada manualmente por 15 personas, muy por debajo de los 1.400 dólares por metro cuadrado que cotizaban las constructoras locales. El caso, revelado en el programa "De boca en boca", refleja una alternativa que gana terreno en un contexto de crisis habitacional y costos elevados.