En la Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de la ONU sobre VIH/sida, celebrada esta semana, se alertó sobre el riesgo de retroceder en los avances contra el virus debido a la disminución de la ayuda internacional y la presión financiera sobre programas de prevención y tratamiento. En Chile, el último informe del Ministerio de Salud estima que 91 mil personas viven con VIH hasta fines de 2024, un 86% más que en 2015, cuando se contabilizaban 49 mil casos. Aunque la enfermedad ha pasado de ser una sentencia de muerte a una condición crónica controlable gracias a los tratamientos antirretrovirales, persisten brechas importantes: el 95% conoce su diagnóstico, pero solo el 71% accede a tratamiento y el 68% alcanza la supresión viral, por debajo del objetivo global del 95%.