El Ministerio de Salud (Minsal) de Chile ha anunciado un recorte presupuestario de $413.193 millones, equivalente al 2,5% de su presupuesto total, a pesar de que las autoridades aseguran que no se eliminarán programas. Sin embargo, funcionarios, dirigentes gremiales y exautoridades advierten que esta rebaja afectará áreas críticas como el funcionamiento de los hospitales y la atención primaria. Gremios como el Colegio Médico y el exsubsecretario de Redes Asistenciales señalan que los recortes en rubros como prestaciones institucionales, pago por egreso hospitalario y contingencias, sumados a una disminución de $18.856 millones en atención primaria, ponen en riesgo la operatividad de la red de salud y la continuidad de programas como la Atención Primaria de Salud (APS) universal. La ministra de Salud, Marcela Momberg, ha negado cierres de programas y ha enfatizado en la búsqueda de eficiencias.