Colombia ha iniciado la transición hacia un nuevo modelo estatal para la producción de pasaportes, asumiendo progresivamente la personalización de las libretas a través de la Imprenta Nacional a partir del 1 de abril de 2026. Este cambio reemplaza el sistema anterior operado por Thomas Greg & Sons, buscando un mayor control estatal sobre la infraestructura tecnológica y la protección de datos. El nuevo diseño incorpora avanzados mecanismos de seguridad y elementos culturales colombianos. La implementación se realizará gradualmente durante diez años, sin afectar la atención a los usuarios ni la validez de los pasaportes vigentes, y cuenta con cooperación internacional, incluyendo la de Portugal.