Activistas en Oaxaca han iniciado una colecta de cabello humano y de animales para tejer redes destinadas a absorber hidrocarburos en las zonas afectadas por el derrame de petróleo en el Golfo de México. Esta iniciativa, liderada por la colectiva Poposteando Ando, surge ante la preocupación por la falta de respuesta de las autoridades y el creciente impacto ambiental en estados como Veracruz, Tabasco, Campeche y Tamaulipas, que han visto afectados más de 700 kilómetros de costa. El cabello, conocido por su capacidad de absorber petróleo, será transformado en mallas que se enviarán a las áreas contaminadas, mientras los activistas buscan visibilizar el problema, generar conciencia y exigir sanciones a los responsables, criticando la atención insuficiente y el apoyo limitado a las comunidades que enfrentan directamente las consecuencias.