El concejal de San Felipe, Ronald Olivares Cruz, ha modificado nuevamente su versión de los hechos ocurridos en enero de 2025, declarando que sí fue secuestrado tras asistir a una capacitación en Viña del Mar, en lugar de haber salido voluntariamente a comprar drogas con dinero de viáticos públicos, como había admitido inicialmente ante Carabineros. Olivares ahora afirma que fue forzado por terceros a consumir cocaína y a gastar aproximadamente $350 mil pesos de fondos públicos en la compra de estupefacientes, argumentando que actuó bajo intimidación. Cuestionó la interpretación de los funcionarios policiales y el contexto en que firmó su declaración inicial, mientras el municipio ha presentado una querella ante las inconsistencias del relato.