Durante el año en curso, la región de Antofagasta, que funciona como un corredor para el crimen organizado, ha sido escenario de significativos decomisos de drogas, alcanzando un total de 25 toneladas. Esta cantidad representa un golpe importante a las redes de narcotráfico que operan en la zona, destacando la labor de las autoridades en la interceptación de sustancias ilícitas. Los operativos se enmarcan en los esfuerzos continuos por combatir el tráfico de drogas en el norte de Chile. La cifra de 25 toneladas subraya la magnitud del problema del narcotráfico en la región y la necesidad de mantener la vigilancia. Antofagasta, por su ubicación geográfica, es una ruta clave para el transporte de drogas desde países productores hacia mercados internacionales.