Ariadna Montiel se convirtió por unanimidad en presidenta nacional de Morena el 3 de mayo de 2026, durante el VIII Congreso Extraordinario celebrado en el World Trade Center de Ciudad de México, donde rindió protesta y sucedió a Luisa María Alcalde. En su primer discurso, advirtió que no tolerará corrupción en gobiernos de Morena y que los corruptos no serán candidatos aunque ganen encuestas, pues la honestidad es un mandato ético. Además, denunció una ofensiva extranjera contra la soberanía y llamó a la unidad en torno al proyecto de la presidenta Claudia Sheinbaum. El congreso, con 1,830 congresistas, aprobó reformas estatutarias, incluyendo la creación formal del cargo de presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones y la afiliación digital.