La Corte Suprema de Chile rechazó un recurso de amparo presentado por la defensa de un estudiante de 18 años acusado de asesinar a una inspectora y herir a otras cuatro personas en el Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama el 27 de marzo. La defensa argumentaba inimputabilidad por enajenación mental, pero la Corte, en un fallo dividido, determinó que los informes sobre el estado mental del imputado no acreditaban una afectación que le impidiera comprender la ilicitud de sus actos, sugiriendo incluso una planificación previa. A pesar de esto, se ordenó una nueva evaluación pericial de sus facultades mentales.