El Gobierno montó un operativo estratégico para contener el impacto de la salida de Manuel Adorni como jefe de Gabinete, envuelto en acusaciones de corrupción. La noticia se filtró el sábado por la noche, cinco horas antes del partido de Argentina contra Jordania en el Mundial, con el objetivo de que la atención pública estuviera centrada en el fútbol. Karina Milei ordenó un cierre con elogios mutuos: en su carta de renuncia, Adorni prodigó agradecimientos, y ella le devolvió el gesto, a pesar del verdadero encono y desconfianza. Así, buscaron evitar que otros sectores del oficialismo aprovecharan la crisis para desprestigiar al Gobierno.