La caída de Manuel Adorni como jefe de Gabinete fue el resultado de una combinación de factores que incluyeron la creciente presión interna, el escándalo por su crecimiento patrimonial y la parálisis legislativa. Karina Milei, hermana del presidente, fue clave al retirarle su apoyo en conversaciones privadas en Casa Rosada. El presidente Javier Milei, aunque inicialmente se resistió por orgullo, terminó cediendo ante la evidencia del daño político, que incluyó una imagen negativa de Adorni superior al 80% y la interrupción de la agenda gubernamental. Patricia Bullrich impulsó su renuncia desde el Senado, mientras que la oposición y los aliados del PRO, encabezados por Mauricio Macri, exigieron su interpelación.