La historia de Diego y Pacífico Sarmiento es un ejemplo de cómo el deporte puede unir a una familia. Ambos comparten una profunda pasión por el downhill, una modalidad de ciclismo de montaña que consiste en descender a alta velocidad por terrenos escarpados. Lo que comenzó como un interés individual se transformó en una actividad compartida que los llevó a convertirse en compañeros de ruta, entrenando y participando juntos en competencias.