Cuba no acepta el asedio 11.06.2026

Estados Unidos ha mantenido una política de castigo económico, persecución financiera y presión política contra Cuba por más de seis décadas, con el objetivo de doblegar la voluntad soberana de la nación. Esta "arquitectura de asfixia" persigue operaciones bancarias, encarece suministros, obstaculiza inversiones y dificulta importaciones, no solo presionando al gobierno, sino desgastando al pueblo y buscando presentar el sistema socialista como un fracaso. Las consecuencias humanitarias son demoledoras, afectando gravemente al sistema de salud, con equipos médicos operando a mínima disponibilidad y escasez de medicamentos esenciales, lo que pone en riesgo a miles de pacientes crónicos, pediátricos y embarazadas. A pesar de los daños, la política no ha logrado rendir a Cuba, cuyo derecho al desarrollo y la autodeterminación es inalienable.














