En un contexto de fuerte encarecimiento de la construcción en Argentina, las primeras viviendas modulares importadas desde China comenzaron a posicionarse como una alternativa accesible. Con valores que parten desde los $5 millones y la posibilidad de instalarse en cuestión de horas, estas unidades prefabricadas ya despertaron interés en distintos puntos del país. En Santa Fe ya hay una, comprada por internet por una familia. El principal atractivo es la diferencia de costos: mientras construir una vivienda tradicional puede demandar entre $1,6 y $2,5 millones por metro cuadrado, las casas modulares se comercializan entre $600.000 y $931.000 por metro cuadrado.