La paralización de obras del Gran Auditorio Metropolitano (GAM) ha generado el descontento de diversas agrupaciones culturales, quienes critican la decisión tomada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. Según se desprende de la información, esta medida, que afecta el normal desarrollo de actividades y exposiciones, no fue una elección grata ni para el Presidente ni para el Ministerio, evidenciando un conflicto interno en la gestión de proyectos culturales y patrimoniales, y generando incertidumbre sobre el futuro de las obras y la programación cultural que de ellas depende.