Dallas, segunda parada de la Selección argentina en el Mundial 2026, donde jugará ante Austria y Jordania, se caracteriza por su tranquilidad y escasa tradición futbolística, a pesar de sus casi 9 millones de habitantes. Las calles amplias y poco transitadas invitan a recorrer a pie, aunque el calor extremo de 40 grados y las alertas de tormenta eléctrica son desafíos. Los locales, sorprendidos por la llegada masiva de hinchas argentinos, preguntan "¿Vienen por la FIFA?", evidenciando que el fútbol no es el deporte rey, sino el fútbol americano y el básquet.