De paraíso a cementerio: La ballena gris muere por hambre y calor en México 08.04.2026

El cambio climático ha provocado una crisis sin precedentes para la ballena gris (Eschrichtius robustus) en México, transformando sus santuarios de apareamiento en zonas de alta mortandad. La población ha disminuido drásticamente de 26,960 a 12,950 ejemplares en ocho años, con una mortandad inusual de adultos y una caída histórica en los nacimientos, que en 2026 fue inferior a 150 crías. La falta de alimento en el Ártico, debido al deshielo, y el aumento de la temperatura del agua en lagunas como San Ignacio, que alcanzó los 19-20.5 grados Celsius, están obligando a las ballenas a migrar antes de tiempo y muriendo de inanición. Expertos y organizaciones como Costa Salvaje y PRIMMA buscan elevar el estatus de protección de la especie y proponen reducir la capacidad turística para mitigar el impacto humano.














