Millie Bobby Brown, de 22 años, sigue sintiéndose conmovida por la despedida de *Stranger Things* seis meses después de su final, describiendo la experiencia como dejar una parte de su infancia. Afirma que lloró durante todo enero y que entró en una ligera depresión tras ver el episodio final. Brown desestima las críticas de los fans sobre la última temporada, diciéndoles a los críticos que "simplemente disfruten" y que "no sean malcriados". Mantiene el destino de su personaje, Eleven, en la ambigüedad, señalando que todo el elenco cree que está muerta, pero solo ella y los hermanos Duffer conocen la verdad.