El 22 de enero, una sucursal de BancoEstado en Ñuñoa fue escenario de un intento de fraude millonario. La Fiscalía investiga una operación coordinada donde una mujer simuló un desmayo y otro individuo dejó una mochila con supuesta bomba para crear distracción. Mientras tanto, dos hombres intentaron depositar un cheque de $777 millones, sustraído y con firmas adulteradas, en la cuenta de Crea Impresión SpA. La cajera, Valentina Gallardo, imputada en el caso, declaró que por nerviosismo ingresó el cheque como efectivo, omitiendo protocolos. La encargada autorizó la operación debido a la emergencia. Parte del dinero fue retirado; uno de los acusados cobró $45 millones. Nicolás Pailamilla y Catherine Rivas están en prisión preventiva, mientras Gallardo cumple arresto domiciliario nocturno.