No es el equipo 06.04.2026

El artículo critica la estrategia de defensa de Claudia Sheinbaum, argumentando que sus partidarios, en lugar de defenderla, expresan compasión, atribuyendo los problemas de su gobierno a un equipo incompetente o malintencionado. El autor sostiene que esta narrativa exculpa a Sheinbaum de la responsabilidad por la herencia recibida, el equipo que formó, el estancamiento económico, el deterioro institucional y las reformas fallidas. Se compara esta táctica con la utilizada en regímenes autoritarios como Cuba, donde se exculpa al líder supremo atribuyendo los errores a sus subordinados. El texto concluye que Sheinbaum, como presidenta con un poder considerable, es la única responsable de las decisiones, la gestión de su equipo y las consecuencias de sus políticas, incluyendo la reforma judicial, la desconfianza generada y la polarización.














