El expresidente de Petroperú, Roger Arévalo Ramírez, fue denunciado por impulsar contrataciones irregulares de dos allegados, Jorge Mendoza Meléndez y Víctor Hugo Jaimes Alvarado, durante la grave crisis financiera de la empresa estatal. Memorandos del 1 y 10 de abril de 2026 revelan que Arévalo solicitó su incorporación "por excepción" por cinco meses, ajustando remuneraciones de 15,400 y 11,600 soles a 21,000 y 15,300 soles. Aunque la Gerencia General rechazó la propuesta el 27 de abril por inviable, ambos ya accedían a información sensible. Tras la investigación periodística, Petroperú removió a Arévalo el 2 de mayo, en medio del riesgo de paralización de producción y una solicitud de financiamiento de 2,000 millones de dólares al Congreso.