Una investigación de la Policía de Investigaciones (PDI) logró desarticular una organización criminal que operaba desde Cerro Navia y era responsable de una serie de violentos asaltos en sectores rurales de la Región Metropolitana. El grupo, compuesto por 12 integrantes, actuaba con un modus operandi especialmente agresivo: elegían parcelas aisladas en comunas como Paine, Buin y Curacaví, ingresaban durante la madrugada derribando puertas y amenazaban a las víctimas con armas de fuego. Tras robar vehículos y especies, los delincuentes regresaban a Cerro Navia para repartir el botín y celebrar los golpes.