El presidente Pedro Sánchez está considerando tomarse sus vacaciones de verano más largas desde 2018, un período de cinco semanas sin convocar al Consejo de Ministros, que iría del 28 de julio al 1 de septiembre. Esta pausa coincide con la suspensión de plazos judiciales en agosto, mes en el que los tribunales que investigan al PSOE, como el caso Leire y la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, reducen su actividad. Paralelamente, el Gobierno está acelerando la tramitación de los Presupuestos Generales del Estado para 2027, a pesar de las expectativas de que no sean aprobados, como estrategia para presentar un programa de gobierno y, en caso de ser rechazados, atribuir la responsabilidad al PP y Vox.