El Ministerio de Finanzas anunció el desempeño real del presupuesto para el año 2025, el cual demostró la resiliencia de la economía saudí a pesar de los desafíos globales, respaldada por reformas estructurales y un gasto de desarrollo orientado a proyectos estratégicos. El Producto Interno Bruto (PIB) real registró un crecimiento del 4,6%, gracias a la solidez de las actividades no petroleras, que crecieron un 5,1% y contribuyeron con 2,8 puntos porcentuales a dicho crecimiento. Asimismo, las actividades petroleras crecieron un 5,7% como resultado de la implementación flexible del plan para finalizar los recortes voluntarios.