Las autoridades peruanas detuvieron a siete personas acusadas de realizar excavaciones ilegales dentro de la reserva arqueológica de las Líneas de Nasca, un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Los intervenidos declararon que estaban cavando en la zona protegida siguiendo instrucciones de un vendedor de terrenos, quien supuestamente les habría encargado remover tierra para facilitar la venta de parcelas en el área. El hecho pone de relieve la constante amenaza que enfrentan estos geoglifos milenarios, considerados uno de los mayores enigmas arqueológicos del mundo.