El Consejo de Ministros ha aprobado un decreto ley que introduce la prórroga automática de contratos de alquiler de vivienda habitual hasta un máximo de dos años, con el objetivo de proteger a los inquilinos ante el encarecimiento de la vivienda y la subida de precios. Esta medida, publicada en el BOE el sábado 21 de marzo y en vigor desde ese domingo, afecta a más de un millón de contratos y a más de dos millones de ciudadanos, pero su continuidad depende de la convalidación en el Congreso en un plazo de 30 días. Los contratos se extenderán en las mismas condiciones, con una limitación en la subida anual del alquiler al 2%, y aunque es automática, el inquilino debe solicitarla al propietario, quien solo puede negarse en circunstancias muy específicas.