Las disidencias del frente Jaime Martínez, lideradas por alias Mónica, informaron a líderes comunales en zonas rurales de Jamundí, Valle del Cauca, sobre la instalación de dos potentes artefactos explosivos. Uno de estos fue colocado junto a la escuela del corregimiento de Timba, en Cauca, generando gran temor por la seguridad de los niños. El segundo explosivo fue instalado en la conexión principal de gas de Timba. Alias Mónica presentó al nuevo comandante de la zona e impuso restricciones de movilidad, amenazando a quienes filtraran información al Ejército. Esta advertencia se produce tras una escalada de violencia en la región, incluyendo un atentado en Cajibío, Cauca, que dejó 19 muertos.