Alemania ha introducido un cambio significativo en su política de bajas por enfermedad en el lugar de trabajo, endureciendo las normas para exigir un certificado médico desde el primer día de ausencia del empleado por enfermedad. Anteriormente, los trabajadores podían notificar a su empleador por teléfono o mensaje de texto para ausencias a corto plazo, generalmente de hasta tres días, sin necesidad de un certificado médico. La nueva regulación, destinada a reducir el absentismo y aumentar la responsabilidad, obliga a todos los empleados a obtener un certificado médico inmediatamente al caer enfermos. Se espera que este cambio de política tenga un impacto sustancial tanto en los empleados como en las empresas de todo el país.