La trama presuntamente liderada por Leire Díez y vinculada a la SEPI pactó una comisión mensual de 5.000 euros con Tubos Reunidos a cambio de influir en la concesión de un rescate de 112,8 millones de euros. Según Anticorrupción, Vicente Fernández, expresidente de la SEPI con supuesta influencia residual, se reunió en noviembre de 2021 con el presidente de Tubos Reunidos, Francisco Irazusta, para acordar este pago. La contraprestación se camufló mediante un falso contrato de asesoría con Mediaciones Martínez, empresa de Antxon Alonso, socio de Cerdán y colaborador de Díez. La mercantil facturó 21 veces, cobrando 114.959 euros. La investigación sugiere que la trama influyó entre enero y julio de 2021, coincidiendo la aprobación del rescate por la SEPI y el Consejo de Ministros con gestiones y contactos del grupo, incluyendo posibles presiones al PNV.