Mirador.2466039 10.04.2026

Durante la Semana Santa, el autor visitó diariamente "la catedral", un cedro en la labor de Las Melgas, Potrero de Ábrego, nombrado así por su amada. Este árbol frondoso y elevado es un punto de encuentro familiar donde comparten conversaciones sobre temas del rancho, como la lluvia, el ganado y la salud de doña Fica, quien se acerca a los 100 años, edad similar a la del árbol. El cedro ha generado numerosos retoños que son trasplantados y cuidados, proyectando la continuidad familiar y el legado del árbol para futuras generaciones, quienes verán en ellos el reflejo de sus antepasados, tal como el autor ve a su amada bajo el árbol.

El Siglo de Torreón Full Article













