La Comisión Europea ha insistido en que no está construyendo un 'FBI de la UE' tras presentar una nueva ley que refuerza el papel de Europol en la lucha contra el crimen transfronterizo. El comisario de Asuntos Interiores, Magnus Brunner, declaró el jueves (25 de junio) ante los legisladores europeos que la agencia no adquirirá competencias investigativas propias, reiterando: 'No queremos que Europol se convierta en un FBI europeo'. Sin embargo, la legislación propuesta, que representa la tercera reforma de Europol en seis años, incluye el Artículo 11, el cual faculta al ejecutivo de la agencia para solicitar que los Estados miembros de la UE inicien una investigación penal. Las capitales deberán examinar dicha solicitud con carácter prioritario y responder en el plazo de un mes. En caso de rechazo, deberán proporcionar las razones correspondientes.