El municipio de General Alvear, en la provincia de Buenos Aires, se encuentra en medio de un escándalo político por un aumento salarial a empleados municipales que escaló hasta la Suprema Corte bonaerense. El intendente radical Ramón "Tito" Capra había acordado un aumento del 10% en cuatro tramos para los 519 empleados, pero un grupo opositor de concejales aprobó una ordenanza vetando los incrementos para el intendente, su gabinete y los propios concejales, fijando topes salariales y limitando bonificaciones. Capra vetó la ordenanza, el Concejo insistió y el intendente recurrió a la Suprema Corte. El máximo tribunal bonaerense aceptó el caso por "conflicto de poderes" y suspendió la ordenanza, argumentando que la medida afectaba el salario de los jubilados.