El fracaso europeo y el antiamericanismo de Sánchez dejan a España a la cola de la fuerza aérea de combate 14.06.2026

El fracaso del programa europeo FCAS (Future Combat Air System), destinado a desarrollar un caza de sexta generación, ha dejado a España en una posición de debilidad estratégica y con incertidumbre para su fuerza aérea de combate. El proyecto, iniciado en diciembre de 2022 y paralizado desde hace un año por desacuerdos industriales, se disolvió cuando Francia y Alemania decidieron seguir caminos separados sin la participación de España. Esta situación se agrava por la decisión política del Gobierno de Pedro Sánchez de no adquirir el caza estadounidense F-35, priorizando la industria europea, lo que limita las opciones de la Armada para mantener su capacidad aérea embarcada y deja al Ejército del Aire dependiente de los Eurofighter para reemplazar los F-18. Las empresas españolas involucradas en el FCAS han expresado su disposición a desarrollar un nuevo caza antes de 2040, pero el tiempo perdido representa una pérdida significativa.













